Nombre Estudiante
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Yerko Gutiérrez Espinoza.
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Referencia
(formato APA)
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Onrubia, J. (2009). Capítulo 3: Transformar para
Adaptar, Adaptar para Incluir: Una mirada Psicoeducativa a la Educación Inclusiva.
En La educación inclusiva, de la
exclusión a la plena participación de todo el alumnado (pp. 49-62).
Universidad de Barcelona.
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Síntesis y principales
conclusiones:
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El autor comienza
con una introducción, señalando que las legislaciones e ideas en respuesta a
las necesidades de alumnos con dificultades en el aprendizaje escolar han
aumentado desde la formulación de conceptos como integración escolar y
necesidades educativas especiales en las décadas de los 60 y los 70.
No obstante, se
considera que las finalidades de desarrollo y socialización que propone la
educación escolar deben extenderse a todos los alumnos, a través de la
adaptación de los recursos. Es así como propone que las necesidades de los
estudiantes dependen de su relación con el contexto, señalando que todos requieren
de apoyo para lograr sus metas escolares. Por ello, se introduce la noción de
educación inclusiva, que ha cambiado la perspectiva de la enseñanza para
estudiantes con dificultades en el aprendizaje, pasando desde un foco centrado
en las condiciones personales hacia una mirada a las condiciones del aula
para promover el desarrollo, facilitando el apoyo para el progreso educativo
de todos los alumnos, transformando de manera global la escuela y los
sistemas educativos, para responder a la diversidad y promover el éxito de
todos los estudiantes.
Al continuar, se hace
referencia al texto index for inclusion,
donde se menciona la sustitución del concepto “necesidades educativas
especiales” por el de “barreras para el aprendizaje y la participación”,
haciendo alusión a un modelo social de explicación de las dificultades del
aprendizaje y la discapacidad, considerando la relación entre el alumno y su
contexto, proponiendo que las problemáticas son desde la interacción entre
cultura, actitudes, políticas y prácticas discriminatorias. En esta misma
línea, el autor realiza una comparación entre este modelo social y la
concepción interaccionista de las diferencias individuales, la que considera
que las características personales dependen de factores intrínsecos y
extrínsecos, permitiendo que éstas sean cambiantes y puedan modificarse
dependiendo de la interacción entre la persona y su entorno. Desde este punto
de vista, el aprendizaje escolar se daría por las capacidades individuales de
los alumnos, pero sobre todo, por la ayuda que reciban y las características
del contexto. Pero, para entender esto,
el autor plantea que es necesario una concepción más general del desarrollo
psicológico de las personas, considerando el carácter interactivo, cultural,
social y contextual de este desarrollo. De acuerdo con esto, el desarrollo
psicológico no responde a un despliegue de capacidades preconcebidas, sino
que es un proceso social, en donde los factores intrínsecos están
influenciados por la interacción con otros y el contexto.
En esta manera de
entender el desarrollo, se nos presenta que el aprendizaje y las trayectorias
que éste tiene son diversas en cada persona. Es por esta razón que al
observar la diversidad de estudiantes y sus distintos puntos de partida en el
aprendizaje escolar podemos ver de igual forma nuestra construcción psicológica
como seres humanos. Por ello se espera que los estudiantes sean diversos en
sus formas de aprender, en sus potencialidades y en sus relaciones contextuales,
lo que implica que esta interacción no es estática y les permita aprender en
diferentes maneras y momentos.
Por otra parte,
señala que los sistemas educativos han tratado de afrontar la existencia de
estudiantes diversos con distintas estrategias, algunas orientadas a excluir
a estos alumnos por no contar con las aptitudes necesarias para el
aprendizaje, estableciendo currículos alternativos en función de sus
supuestas capacidades. Otras considerando que todos los alumnos alcancen
objetivos comunes, sin adaptar la enseñanza, sino realizando intervenciones
específicas sobre estudiantes con dificultades, para que sean ellos quienes
se adecúen. No obstante, estas estrategias no responden a la educación
inclusiva. Por esta razón, la metodología más consistente supone combinar los
objetivos y aprendizajes comunes para todos los alumnos, con la adaptación de
las formas y métodos de enseñanza. Esto se define como enseñanza adaptativa,
la que se caracteriza por considerar los mismos objetivos para todos los
alumnos, de manera que todos puedan alcanzarlos, ofreciendo una amplia gama
de ayudas, apoyo y formas de enseñanza diversas y flexibles.
De esta forma, las
prácticas educativas son claves en la construcción de las capacidades
psicológicas, pues son el enlace entre las personas en desarrollo y las
competencias, saberes e instrumentos culturales, siendo la función
fundamental de la escuela asegurar el aprendizaje necesario para el
desarrollo de las personas, mediante la adaptación de las formas de
enseñanza, ya que éstas no pueden considerarse como absolutas para todos los
estudiantes, sino que se valoran de acuerdo al grado en el que se ajustan a
las características de los alumnos. A partir de esto, se señala que la
enseñanza más eficaz es la que considera los puntos de partida, no solo
académicos, sino en general, además de proponer retos y ofrecer instrumentos
y apoyos para superarlos. Es así como se concibe que la adaptación de los
recursos es enriquecer y ampliar las ayudas, modificando las condiciones y
creando contextos en el aula que apoyen los contenidos y promuevan el
aprendizaje. Desde este enfoque, la respuesta educativa a la diversidad debe
combinar desde la adaptación de la organización hasta los currículos. Por
ello, las decisiones institucionales son importantes, ya que pueden favorecer
o perjudicar una respuesta adaptativa e inclusiva a la diversidad.
Para finalizar, el
autor menciona las características de los centros educativos y aulas
inclusivas, siendo éstas, en el caso de las instituciones: la presencia de un
proyecto educativo global, considerando la diversidad como eje fundamental,
un alto compromiso de los profesores, aulas que favorezcan el aprendizaje,
liderazgo por parte de la coordinación, una planificación cuidadosa,
aprovechamiento de las diversas formas de apoyo, una fuerte relación entre la
escuela y su entorno y contar con apoyos externos. En el caso de las aulas,
se deben plantear espacios para realizar actividades relevantes, seguros,
tanto personal como afectivamente, que permitan la participación, con
diversidad cultural y actividades diversas y simultáneas, que promuevan la
cooperación entre alumnos y el aprendizaje autónomo y autorregulado, utilicen
recursos externos al aula, entre otras cosas.
A pesar de lo
anterior, en la realidad es difícil encontrar espacios que cuenten con estas
condiciones, sin embargo, se propone que sean cambios de manera progresiva,
que consideren la diversidad institucional, tomando en cuenta a quienes
participan de estas instancias, usando estrategias colaborativas para el
diseño y desarrollo de planes de mejoras.
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Breve comentario:
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La educación inclusiva representa un verdadero
desafío para el sistema educativo. Muchas instituciones se hacen llamar
inclusivas, sin embargo, como se menciona en el texto, las estrategias que
utilizan son currículos diferenciados para los alumnos y alumnas, mas no
resguardan un verdadero aprendizaje de los y las estudiantes. La verdadera
inclusión debe partir desde un cuestionamiento a las bases de modelos de
enseñanza, que solo se basan en una relación enseñanza-aprendizaje,
desconsiderando una serie de factores que podrían afectar en dicha relación y
que, no refleja un desarrollo en las personas. La incorporación del contexto
de cada estudiante debería ser fundamental a la hora de diseñar e implementar
modelos educativos que permitan el desarrollo en conjunto de todo el alumnado.
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Citas textuales:
(útiles para ser recogidas
en informes y publicaciones)
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“(…) la valoración de las capacidades de un alumno para afrontar un
nuevo aprendizaje no puede realizarse sin ponerlas en relación con las
exigencias de la situación educativa y con los apoyos que esa situación pueda
prestarle” (Onrubia, 2009 p. 52).
“Que los alumnos sean diferentes, que presenten puntos de partida
diversos ante cualquier aprendizaje escolar, es consustancial a la forma en que
las personas nos construimos psicológicamente como seres humanos” (Onrubia,
2009 p. 53).
“Lo esperable en cualquier situación educativa, por tanto, es que los
alumnos sean diversos, que cada uno de ellos presente una combinación única y
personal de potencialidades para aprender (…)” (Onrubia, 2009 p. 53).
“(…) adaptar supone más bien enriquecer, ampliar y multiplicar las
ayudas disponibles a los alumnos y las formas concretas de llevar a cabo esas
ayudas” (Onrubia, 2009 p. 57).
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Se abordarán temáticas relacionadas a la inclusión y la diversidad en el contexto educativo, específicamente en situaciones donde el trabajo docente y de los establecimientos tenga el verdadero desafío de la inclusión, más allá de la aplicación de currículos diferenciados. Además, se presentarán reflexiones de clases, fichas bibliográficas, noticias y otra información asociada a los desafíos inclusivos.¡TE INVITAMOS A CONTINUAR!
miércoles, 17 de octubre de 2018
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