La clase de hoy de Inclusión vino de invitada una estudiante egresada que realizó su práctica en educación, explicándonos de ella tanto teoría, aplicación y resultados.
En general, constaba de la observación y conversación con distintos tipos de niños, los cuales categorizó según cómo los miraba su institución escolar en: Niños con trastorno de déficit atencional, niños que se portan mal, niños a quienes les cuesta más y niños con discapacidad.
Aplicándose en ellos, según entrevistas con los niños de 9-11 años estudiantes del establecimiento estudiado, distintos tipos de métodos para que se comporten como el estudiante estándar. Por ejemplo, para los niños con trastorno de déficit atencional se da apoyo diferencial con profesores de apoyo en aula, se administran medicamentos, tienen así mismo un asistente en la sala, entre otros. En cambio los niños que se portan mal, son sacados del aula comúnmente, puede intervenir el inspector, entre otros. Los niños a quienes les cuesta más tienen profesor y asistente de apoyo. Y finalmente los niños con discapacidad debían ser apoyados con la enfermería, pues para los niños y niñas con quienes se conversó, discapacidad sólo aludía a estar en sillas de ruedas o con muletas, es decir algo físico.
Así mismo, se les preguntó a los niños si estas prácticas eran justan o injustas para ellos, y resultó que podían ser ambas a la vez. En tanto que, por ejemplo, la administración de medicamentos para los niños con déficit atencional, ayudaba para un ambiente para el aprendizaje, además de estudiantes poder concentrarse. Sin embargo, creían a veces, sentirse extraños con su actuar, baja percepción de eficiencia y riesgo de dependencia.
Los niños a quienes sacan del aula, es decir, los niños que se portan mal, ayudan a un ambiente propicio para el aprendizaje estando fuera, los demás pueden concentrarse. Así mismo, alguno creen que es una recompensa el salir del aula a pesar que se han portado mal. Siendo lo negativo el pasar frío, al recibir burlas y agresiones, como también el perder contenidos y actividades
Los niños a quienes les cuesta, implica una diversificación de los niños en enseñanza, enseñándoles y explicándoles a su ritmo, aprendiendo con otros. Sin embargo, el que vayan a una clase especial, significa que se pierdan actividades y contenidos pasados en el aula "común".
Esto, como discusión y conclusiones para la egresada surge entonces la construcción situada, que considera que justo e injusto dependería de lo que han vivido y aprendido los niños. Dilema de diferencia/inclusión, siendo una construcción más elaborada de lo justo e injusto. Y una pluridad representacional, donde necesitan tiempo también para estar con los compañeros.
Entonces, a partir de todo lo expuesto, uno puede concluir que los niños y niñas en sus etapas iniciales en la vida escolar, no encontrándose tan amoldados por el sistema educativo, se ven en dificultades para considerar como una acción como justo o injusta en su totalidad, llegando a incluso confundirse sobre si lo encuentran una buena medida o no para el aprendizaje. Esto nos hace cuestionarnos, sobre ¿el aprendizaje de quién?, de los de la clase o "los otros niños", que son ayudados desde una segregación a veces, desde el alejarlo del curso "normal" con el fin institucionalizado del bienestar y aprendizaje de ambos tipos de niños, sin embargo, ¿es realmente así? ¿las medidas convencionales de echar a los niños de la sala, llamar al inspector, administrar medicamentos, lleva a sala especial, es realmente una forma de aprendizaje propiciada? ¿o es sólo una forma de mantener al buen curso acá y a los otros acá, de esta forma, hasta que se adecúen a los demás?
¿Qué opinan ustedes?