lunes, 10 de diciembre de 2018

Ficha de lectura




Referencia
(formato APA)
Muñoz, M. L., López M. y Assaél, J. (2015). Concepciones
docentes para responder a la diversidad: ¿Barreras
o recursos para la inclusión educativa? Revista
Psicoperspectivas, 14(3), 68-79.
Síntesis y principales conclusiones:






En nuestro país con el fin de avanzar en temáticas referidas a la inclusión educativa y sus normativas, se han ido desarrollando una serie de cambios. Tras estos cambios se encuentra la lógica del déficit. Esta teoría ubica al estudiante en ciertos grupos con características particulares que lo identifican, y que centran las estrategias en estas deficiencias, es decir, reconoce la diversidad desde el modelo médico.
Específicamente, el decreto 170 es el encargado de regular a los profesionales competentes, así como de diagnosticar a los alumnos con NEE, de tal modo que les sean asignadas las subvenciones educativas especiales.
Algunos autores han denominado “hibrido” a esta política, pues entiende que la inclusión es un derecho humano, pero adhiere a un modelo de inclusión psico-mèdico, con un enfoque individualista en las formas de tratar distintas situaciones.
El Decreto número 1 del año 1998 establece que los apoyos especializados se entregaban fuera del aula y sólo para algunas personas. En cambio, el Decreto 170, establece que los apoyos necesarios deben ser entregados en el aula común a quien lo requiere. Si bien es significativa la variación del lugar donde se entregan los apoyos, estos siguen siendo entregados bajo la lógica de un tratamiento individualizado de ciertos alumnos, y no se ha enfatizado en el trasfondo en la cultura escolar. Algunos autores han señalado que el trasfondo cultural educativo al que deben apuntar las políticas educativas, tiene que ver con las formas de pensar la educación y el aprendizaje. Lo anterior propicia diálogos sobre la necesidad de reformar las visiones que los docentes tiene sobre la cultura educacional chilena.
Ainscow (2001) refiere que los nuevos supuestos que conforman una perspectiva interactiva, la que pone en relieve el origen contextual de las dificultades educativas, enfatizando que todos los estudiantes deben contar con los apoyos necesarios para su aprendizaje. Similar a lo anterior, Coll y Miras (2001) proponen un énfasis interaccionista, en donde la naturaleza de las necesidades recae en abordar as necesidades de manera individual, que resultan relevantes para la adaptación.
Por otro lado, se ha descrito la perspectiva individual, en donde el nivel intelectual del estudiante es determinante para establecer sus limitaciones y posibilidades, supone también que esto predice las respuestas educativas necesarias.
La perspectiva interactiva por su cuenta, manifiesta que todos los estudiantes poseen la capacidad de enseñar y de ser enseñados, así como describe que todos los estudiantes en algún punto tendrán problemas, los que son vistos como oportunidades de ayuda para que todos los estudiantes aprendan.
Hart et. Al (2004) refieren que han desarrollado la idea de “transformabilidad de la capacidad de aprendizaje” con base en estudios de prácticas en aulas. Esta idea señala que existe la posibilidad de transformación total de cambiar los actuales patrones de aprendizaje. El aprendizaje es una responsabilidad colectiva, que no compete exclusivamente a los docentes.
Por ellos es que las instituciones deben ofrecer apoyos para que la labor en el aula sea efectiva para todos. Sin embargo, para que el proceso sea labor de todos debe existir inclusión educativa, por ello varios estudios sobre los dilemas de la inclusión han arrojado tres dilemas principales A) Identificación o no de grupos de estudiantes B) Localización en aulas comunes o especiales y C) Diferenciación en el Curriculum.
Además, es necesario identificar cuáles son las barreras que impiden el aprendizaje y que obstaculizan la inclusión en este sentido. Dichas barreras surgen desde la interacción de los alumnos con el entorno, y contextos y pueden encontrarse en todos los eslabones del sistema.
En el estudio que se realizó, fueron seleccionados cuatro establecimientos, se trabajó con 12 duplas de 3 escuelas básicas y uno contaba con educación media. Posteriormente se elaboraron distintas entrevistas que buscaban la reflexión sobre las propias prácticas de los docentes, as que fueron analizadas con el programa ATLAS.TI.
Se obtuvo como resultado la supremacía de la perspectiva individual, que centra todas las actividades en el déficit del estudiante. Respecto a las dificultades en el trabajo, los profesores señalan que no cuentan con las herramientas que les permitan atender las dificultades de todos los estudiantes. Los `profesores en general se sienten más a gusto trabajando sólo que acompañados por un profesional de la educación especial, esto por la poca costumbre del trabajo en duplas. Finalmente se presenta la perspectiva dilemática, en donde los docentes cuestionan las formas más adecuadas para responder a las necesidades educativas de sus estudiantes. Por otro lado, se distingue la perspectiva interactiva, que acoge y valora el potencial de los estudiantes por sobre su déficit.





Breve comentario:





Creo que en Chile la educación es vista, desde las reformas educativas realizadas en dictadura, como un producto dispuesto para el consumo, como una empresa que debe producir por sobre los valores más nobles que rigen la interacción entre el estudiante y su proceso de aprendizaje. La sobre venta de la educación, es decir como bien de consumo, ha generado salas de clases con el doble o triple de estudiantes recomendados en las aulas. Ha hecho de la carrera docente, una labor que explota y angustia a los docentes, y en donde muchas veces las respuestas para satisfacer las necesidades y requerimientos de todos, son escasa o inexistentes. Para mí, la principal solución a las problemáticas en el ámbito de la inclusión, se resolverían con mayor facilidad si se dejara de usar la educación como una mercancía. Es imperante desechar las lógicas mercantiles de la educación y volver a conectar con los principios esenciales que conciben a la educación como un derecho humano básico. Paralelo a este cambio estructural, debe concebirse el concepto de equidad como central para la conformación de nuevas políticas públicas. Si entendemos la educación como un derecho básico garantizado, y velando por equidad de oportunidades, tendríamos un sistema educacional capaz de atender las necesidades de los estudiantes, de manera efectiva, sin marginar o aislar a ciertos grupos de los espacios comunes.
Citas textuales:
(útiles para ser recogidas en informes y publicaciones)








“Los apoyos siguen estando centrados en diagnósticos individuales de los niños, con poco énfasis en la transformación de la cultura” (pp.69)

“Los avances de los estudiantes son una labor colectiva” (pp.70)

“Estas barreras para el aprendizaje y la participación surgen de la interacción de los estudiantes y sus contextos; y pueden encontrarse en todos los elementos y estructuras del sistema”(pp.71)

“Los dos tipos de profesionales se sienten más cómodos trabajando solos porque no tiene experiencia en qué y cómo pueden apoyarse mutuamente” (pp.72)

Macarena Fernández

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